Cómo crear un plan de mantenimiento preventivo

Realizar un plan de mantenimiento preventivo con éxito es clave para optimizar los recursos, reducir costes y garantizar la continuidad de fabricación de cualquier empresa. En este artículo te damos todas las claves para lograr crear un plan de mantenimiento preventivo, paso a paso y lograr tus objetivos.





Qué es un plan de mantenimiento


Un plan de mantenimiento es el conjunto de intervenciones u operaciones preventivas que debemos realizar en los equipos o activos de nuestra instalación, basadas en protocolos de mantenimiento para cada tipo de activo, para lograr cumplir con unos objetivos de disponibilidad, fiabilidad, coste y por ende ampliar la vida útil de los equipos.


Un buen mantenimiento preventivo permite evitar los fallos en el equipo antes de que estos ocurran.


Por qué es importante realizar un plan de mantenimiento preventivo


La realización de un exitoso plan de mantenimiento es clave para anticipar los problemas y averías que puedan surgir en nuestros activos. Toda anticipación implica importantes ahorros en costes y sobre todo evita pérdidas económicas derivadas de una incorrecta gestión del mantenimiento. Hablamos de:

  • Pérdidas de producción debido a tiempos de parada

  • Costes asociados a las reparaciones de equipos, incluyendo tanto costes de personal como de adquisición de materiales y repuestos

  • Reducción de la vida útil de los equipos, lo que redunda nuevamente en costes económicos de adquisición de equipos nuevos

  • Sanciones por incumplimientos de la normativa legal

La realización de un plan de mantenimiento industrial que ayude a prever todas estas situaciones, es crítico y altamente beneficioso para el aumento de la eficiencia tanto productiva como económica de nuestra empresa.


Las ventajas de disponer de un plan de mantenimiento son por tanto múltiples, pero entre ellas podemos señalar:


  • Reducir las intervenciones correctivas, puesto que una buena previsión y planificación se evitarán averías

  • Reducir los gastos en reparaciones, tanto materiales como humanos.

  • Aumentar la disponibilidad de los activos, por lo que conseguiremos una mayor rentabilidad en la producción

  • Reducción de costes por reemplazo de equipos, puesto que la vida útil de los activos se verá ampliada

  • Aumentar la productividad en fábrica y reducir costes derivados de la parada de producción

  • Reducir riesgos de accidentes laborales relacionados con fallos en equipos

  • Evitar sanciones por incumplimiento de la normativa de reglamentación de instalaciones

  • Aumentar la eficiencia del área de mantenimiento, puesto que los trabajos estarán mucho mejor organizados y optimizados

  • Disponer de una gestión eficiente de maquinaria y herramientas, evitando así carencias de herramient